Hemos pasado una noche e este acogedor hotel rural que manteniendo el encanto de las casas de la zona está equipada con todas las comodidades necesarias para pasar unos dias sin privarte de nada.Está decorada con un gusto exquisito y no se le puede sacar una pega:camas cómodas,temperatura adecuada y un salon con chimenea y sillones mecedora donde relajarte despues de la jornada de turismo.Pero lo más destacable de todo es la hospitalidad y el mimo con el que te tratan los dueños y familia q se desviven para que todo sea perfecto.Nosotros y nuestras hijas estuvimos como en casa y eso es algo de agradecer y dificil de conseguir.Repetiremos seguro .